Humedad y frío: cómo guardar tus cosas en un trastero en invierno sin que se estropeenTe quedan 5 min
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Humedad y frío: cómo guardar tus cosas en un trastero en invierno sin que se estropeen

Qué objetos sufren más con la humedad, cómo limpiarlos y embalarlos antes de guardarlos, cómo colocarlos dentro del trastero y qué revisar durante el invierno para que todo salga en primavera como entró.

El equipo de quetrastero5 min de lectura

Con las lluvias y el frío, muchas cosas que guardamos en un trastero empiezan a pasarlo mal: un colchón que coge olor, unas cajas de cartón que se ablandan, una mesa de madera que se abomba. Casi siempre tiene solución si te adelantas.

Aquí tienes lo básico para que tus cosas pasen el invierno guardadas y salgan en primavera igual que entraron.

Por qué la humedad es el gran enemigo

La humedad relativa es la cantidad de vapor de agua que hay en el aire. Cuando sube mucho o cambia de golpe, los materiales lo notan.

Un manual del Plan Nacional de Conservación Preventiva del Ministerio de Cultura, pensado para museos y monumentos, da unas referencias que también sirven en casa:

  • La madera, los textiles o el papel pueden deformarse o romperse por debajo del 40 % y por encima del 70 % de humedad relativa.
  • El riesgo de plagas y moho en materiales orgánicos aumenta a partir del 60-70 %.
  • Los metales pueden oxidarse a partir del 30 %, y más si hace calor.

El mismo manual insiste en que los cambios bruscos son tan dañinos como los valores extremos: la madera se dilata y se contrae, y con el tiempo se agrieta. Por eso lo que buscas no es un trastero perfecto, sino un ambiente lo más estable posible.

En invierno hay otro problema: la condensación. Cuando el aire templado y húmedo toca una superficie fría (una pared exterior, el suelo, un plástico), el agua se deposita en forma de gotitas. Si eso pasa junto a tus cajas, el cartón la absorbe.

Qué cosas sufren más

No todo necesita el mismo cuidado. Presta especial atención a:

  • Colchones, sofás y textiles: absorben humedad y huelen a cerrado enseguida.
  • Muebles de madera, sobre todo si son macizos o antiguos.
  • Papeles, libros, fotos y documentos: se ondulan, se manchan y atraen bichos.
  • Electrónica y electrodomésticos: la humedad afecta a los contactos y circuitos.
  • Herramientas, bicis y piezas metálicas: se oxidan.
  • Cuero: zapatos, bolsos o chaquetas pueden coger moho.

Las cajas de plástico, la vajilla o el menaje de cocina aguantan mucho mejor, aunque también conviene guardarlos limpios y secos.

Antes de guardar: limpio y bien seco

Es el paso más importante y el que más se salta. Lo que entra húmedo en el trastero se queda húmedo.

  1. Lava y seca del todo la ropa, las mantas y las fundas. Que no quede nada «casi seco».
  2. Limpia los muebles y deja que se aireen un día antes de envolverlos.
  3. Vacía los electrodomésticos: nevera, lavadora o lavavajillas, sin restos de agua y con la puerta entreabierta.
  4. Seca y engrasa un poco las herramientas y las partes metálicas de la bici.
  5. Saca las pilas de los aparatos que lo permitan, para que no se sulfaten.

Cómo embalar

  • Cajas de plástico con tapa para ropa, papeles y todo lo delicado. El cartón vale para cosas que aguantan bien, pero absorbe humedad y se deforma.
  • Fundas transpirables (de tela o específicas para colchón y sofá) mejor que plástico cerrado. Un plástico que envuelve algo grande y frío puede acumular condensación dentro.
  • Bolsitas absorbentes de gel de sílice o similares dentro de las cajas de papeles, fotos, electrónica o cuero.
  • Papel o mantas entre muebles para que no se rocen, sin apretarlos.

Si un objeto ya tiene manchas de moho, no lo guardes junto al resto: límpialo antes o déjalo fuera, porque el moho se extiende.

Cómo colocarlo dentro del trastero

La forma de colocar importa casi tanto como el embalaje:

  • Nada directamente en el suelo. Usa palés, tablas o una estantería para que el aire circule por debajo y para protegerte de una posible fuga de agua.
  • Separa todo de las paredes unos centímetros, sobre todo si alguna da al exterior.
  • Deja un pasillo para ventilar y para llegar a lo de dentro sin mover todo.
  • Lo delicado, arriba y en el centro: papeles, electrónica y textiles lejos del suelo y de las esquinas.
  • Colchones y sofás de pie o de lado, con su funda y sin peso encima.

Por eso conviene no ir tan justo de espacio. Si cabe todo pero sin un hueco libre, plantéate el tamaño siguiente: por ejemplo, un Habitación (2,5–3,5 m²) en vez de un Vestidor para los muebles de un dormitorio, o un Estudio (3,5–5 m²) si estás guardando los muebles de un piso durante una obra.

Qué mirar al elegir un trastero para el invierno

Si vas a guardar cosas delicadas, pregunta y mira antes de alquilar:

  • Si es interior o da a la calle. Los trasteros dentro de un edificio suelen tener cambios de temperatura más suaves que los que dan directamente al exterior.
  • Si el local tiene ventilación, y si hay alguna medida contra la humedad.
  • Si hay manchas, olor a cerrado o marcas de agua en paredes, techo o suelo. Es la mejor pista.
  • Si el horario de acceso te permite pasarte cuando lo necesites.
  • Qué cubre el seguro, si lo hay, y si incluye daños por agua.

Imagina que comparas dos opciones en Madrid: Trasteros Serrano, en un sótano sin ventilación y con una mancha en la esquina, y Trasteros Box, en una planta interior, seca y ventilada. Aunque el primero cueste algo menos, para guardar un sofá y cajas de libros todo el invierno el segundo te ahorrará disgustos.

Puedes comparar las condiciones de cada sitio en los trasteros en Madrid del portal.

Pásate de vez en cuando

Un trastero no es un sitio para olvidarse de las cosas, sobre todo en invierno.

  • Una visita al mes suele bastar para detectar problemas a tiempo.
  • Abre y ventila un rato mientras estás allí, si el local lo permite.
  • Revisa las bolsitas absorbentes y cámbialas cuando estén saturadas.
  • Huele y mira: el olor a humedad avisa antes que las manchas.
  • Después de lluvias fuertes, comprueba que no haya entrado agua.

Si detectas humedad, actúa rápido: saca lo afectado, sécalo bien y avisa a quien gestiona el trastero.

Con un poco de preparación al principio y alguna visita de vez en cuando, tus cosas pasarán el invierno sin problemas.

Fuentes

  1. Manual de seguimiento y análisis de condiciones ambientales – Plan Nacional de Conservación Preventiva, Ministerio de Cultura · cultura.gob.es · consultada el 3 de noviembre de 2026

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